La “desaparecida” reina de Tailandia es vista en público por primera vez desde diciembre

La “desaparecida” reina Suthida de Tailandia volvió a ser vista en público este 12 de febrero en las celebraciones del Año Nuevo Lunar después de que aumentaran los temores sobre su paradero.

Suthida es la esposa oficial del rey Maha Vajiralongkorn (también conocido como Rama X), pero no se la había visto en público desde el 28 de diciembre.

Los tailandeses, que se mantienen informados sobre los compromisos de la familia real en las noticias nocturnas, no habían escuchado mención de la reina Suthida desde finales de diciembre.

La “desaparición” de Suthida había despertado temores entre algunos de sus partidarios haya corrido la misma suerte que las otras tres esposas del rey, que fueron obligadas al exilio o humilladas públicamente.

Posible enfrentamiento con la concubina real

Se barajaron la posibilidades de que la reina Suthida hubiera sido exiliada o castigada por su oposición a que el rey eleve al papel de reina a su concubina oficial, Sineenat Wongavajirapakdi.

En 2019, la exenfermera Sineenat fue ascendida al rango de “Noble consorte real” en una ceremonia a la que asistió impávida la reina Suthida, que se sentó al lado de su esposo.

Meses después, a Sineenat le quitaron todos sus títulos y honores, incluidos rangos militares, después de que, según los informes, trató de humillar a la reina Suthida y ocupar su lugar.

Después de un breve período en la cárcel, la consorte fue perdonada y el rey restableció sus títulos. En enero de este año, arreciaron los rumores sobre la posible elevación al estatus de reina.

Preocupación en Tailandia por la popular princesa Sirindhorn, ingresada en un hospital

La hermana menor del rey deberá ausentarse durante dos meses de sus compromisos públicos tras sufrir una severa caída el fin de semana.

La princesa Maha Chakri Sirindhorn, a menudo vista como la persona más popular de la familia real de Tailandia y favorita de muchos monárquicos para ocupar el trono, despertó preocupación después de ser hospitalizada en Bangkok, capital del reino.

Maha Chakri Sirindhorn, de 65 años, fue ingresada en el Hospital Phramongkutklao para recibir tratamiento por lesiones en el tobillo después de sufrir una caída el domingo 10 de enero, según un comunicado emitido por la Oficina de la Casa Real.

La princesa es la hermana menor del rey Maha Vajiralongkorn e hija del fallecido rey Bhumibol. Su madre, la reina madre Sirikit, de 89 años, reside permanentemente en un hospital de Bangkok, donde es tratada por sus enfermedades. La princesa permanece soltera.

Sirindhorn tropezó y se cayó durante una caminata matutina del domingo, en la que se lesionó ambos tobillos, dijo la casa real. Esto le ha causado dificultades para caminar y los médicos le recomendaron suspender todos los compromisos durante unos dos meses en espera de un tratamiento adicional.

Sirindhorn, comunmente llamada “Phra Tehp (“Princesa Ángel”), es el miembro de la familia real más amado por los tailandeses desde que remplazó a su padre, el rey Bhumibol. A menudo su nombre sonó como futura reina de Tailandia, en parte gracias a la ilusión de sus súbditos y las poco claras reglas de sucesión al trono.

Durante años, una gran parte del entorno íntimo del fallecido rey Bhumibol y de la corte manifestaron su preferencia por Sirindhorn, frente al impopular rey Vajiralongkorn, que hizo poco por conocer a los tailandeses durante su época como príncipe heredero y se ganó la antipatía nacional por su conducta.

La princesa tiene una visión muy clara y moderna de la monarquía, cooperando en las causas sociales más importantes, y realiza extensas excursiones por la Tailandia rural, a menudo equipada con una cámara alrededor de su cuello y un cuaderno de notas, de la misma manera que lo hacía el rey Bhumibol en sus años más activos.

Filtración de fotos íntimas destaparía la guerra interna de la reina de Tailandia y su mayor rival

En noviembre, dos periodistas afirmaron haber recibido tarjetas de memoria con contenidos privados de la concubina real, Sineenat.

En medio de la crisis política sin precedentes, el palacio real de Bangkok está atravesando su propia lucha interna y una “fea lucha” por el poder entre los dos personajes más cercanos al rey Maha Vajiralongkorn: su esposa, la reina Suthida, y su concubina oficial, Sineenat Wongvajirapakdi.

El mes pasado, al menos dos observadores de la monarquía tailandesa dijeron que se había puesto en marcha un nuevo complot para derrocar a Sineenat de parte de las mismas facciones que causaron su caída el año pasado y que la batalla de las dos mujeres incluye la filtración de fotografías íntimas de una de ellas, como adelantó MONARQUIAS.COM en noviembre.

Pavin Chachavalpongpun, un académico de la Universidad de Kioto y refugiado político, dijo en noviembre que había recibido una colección de fotografías personales de Sineenat, algunas de las cuales compartió en Facebook.

Andrew McGregor Marshall, un periodista escocés que cubre las noticias de la monarquía tailandesa desde hace décadas, dijo que había recibido una tarjeta de memoria que contenía 1.443 fotografías de Sineenat “poco antes de que fuera liberada de la prisión de mujeres Lat Yao en Bangkok y viajara a Alemania el 29 de agosto para reunirse con Vajiralongkorn”.

Sineenat, la «Noble consorte real» de Tailandia

Las imágenes “aparentemente habían sido extraídas de tres iPhones que Koi solía tener”, dijo. “La mayoría de las imágenes son fotografías que ella misma tomó, y decenas de ellas son muy explícitas”, dijo. “Parece probable que hubiera tomado estas fotografías explícitas de sí misma para enviarlas a Vajiralongkorn”, agregó.

En noviembre de Facebook, McGregor Marshall escribió que el regreso de Sineenat a palacio fue “amargamente recibido” por los leales a la reina y la princesa Bajrakitiyabha, la hija mayor del rey. “Es muy probable que las imágenes de Koi se filtraron en un esfuerzo por sabotear su regreso como consorte de Vajiralongkorn”, afirma.

En las redes sociales, los admiradores de la reina ignoran a la consorte, y viceversa. No hay fotos de ambas mujeres juntas desde que ambas se integraran a la primera plana de la monarquía, apenas han aparecido juntas en público intencionalmente, y cuando están en la misma ceremonia, apenas se miran, sobre todo durante la coronación del rey el año pasado.

McGregor Marshall dijo que esta “fea lucha por el poder” en el palacio debido a la “complicada vida sexual” del rey probablemente empeorará, ya que Sineenat y Suthida continuaron compitiendo por el estatus y la atención pública.

La reina Suthida (cuarta esposa del rey), rodeada por los hijos de las otras consortes: la princesa Bajrakitiyabha Narendira Debyavati, la princesa Sirivannavari Nariratana Rajakanya, y el príncipe Dipangkorn Rasmichoti.

Sineenat, una general de división de 35 años, fue nombrada Noble Consorte Real en julio de 2019, para servir como concubina del rey junto a su esposa oficial Suthida Tidjai, con quien se casó solo unos meses antes. Aunque Vajiralongkorn, de 68 años, ya se había casado tres veces antes de casarse con Suthida, el nombramiento de Sineenat como consorte secundaria era algo que Tailandia no había visto en casi un siglo.

Sin embargo, solo tres meses después, la concubina real fue despojada de títulos, honores y rangos militares y, según los informes, enviada a la cárcel tras ser acusada de ser irrespetuosa y de portarse mal con la reina Suthida al tratar de promover sus propias «ambiciones y aspiraciones» y ser «desleal» al rey, según decía la declaración real.

Pero este septiembre Sineenat, también apodada por algunos como Koi, regresó a la corte después de que la Gaceta Real informara que los títulos de consorte serían restaurados y ningún registro mostraría que alguna vez había perdido sus rangos militares o privilegios.

El encarcelamiento de Sineenat había “empeorado” la reputación de la monarquía tailandesa”, dijo McGregor Marshall, y agregó que ahora la reina Suthida estaría “mirando el destino de las tres esposas anteriores de Vajiralongkorn… con gran temor”. Por eso, “es natural que haya una intensa rivalidad entre las dos mujeres, y esto provocará faccionalismo e inestabilidad en el palacio”, dijo. “Es difícil ver cómo la situación puede terminar bien”.

La ONU expresó su «preocupación» por la ley de lesa majestad en Tailandia

La legislación castiga los delitos de lesa majestad con penas de hasta 15 años de prisión, algo que los críticos consideran una manera de silenciar las críticas contra la monarquía.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos dijo el viernes que estaba «profundamente preocupada» por la aplicación de las leyes de lesa majestad en Tailandia a por lo menos 35 manifestantes, entre ellos un menor de 16 años. La ley «conlleva sentencias que van desde los tres a los quince años de prisión», dijo la portavoz de la Oficina, Ravina Shamdasani.

«Estamos particularmente preocupados por un manifestante de 16 años que fue llevado ayer [jueves] por la policía a un tribunal de menores con una solicitud de detención«, dijo Shamdasani, aunque se felicitó del rechazo del tribunal de la demanda de detención. También recordó que muchas instancias, incluido el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, habían exhortado repetidamente a Tailandia a armonizar esa legislación con las obligaciones internacionales del país.

Naciones Unidas pidió a las autoridades tailandesas que dejen de recurrir al delito de lesa majestad para imputar a los manifestantes que llevan semanas protestando por la regeneración política en el país, tanto por la dura pena de cárcel que conlleva como por la propia encarcelación en sí, en especial cuando amenaza a un menor de edad, como ha ocurrido en los últimos días. «Es sumamente decepcionante que después de un período de dos años sin ningún caso [de aplicación de esta legislación], veamos de repente un gran número de casos incluyendo uno, y esto es chocante, contra un menor«, dijo la portavoz.

El delito de lesa majestad, que implica sentencias de entre tres y 15 años de cárcel por criticar, difamar o amenazar a la Familia Real, es el argumento esgrimido por las autoridades contra los detenidos. El Comité para los Derechos Humanos de Naciones Unidas lleva meses pidiendo a Tailandia que adapte el delito de lesa majestad a los estándares internacionales, en especial al Convenio Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

Desde mediados de año, además de una reforma de la monarquía, los manifestantes piden la dimisión del primer ministro Prayut Chan-O-Cha tras el golpe de Estado de 2014 y la reforma de la constitución, considerada demasiado favorable al ejército. El Alto Comisionado está preocupado por la respuesta judicial desproporcionada a las manifestaciones pacíficas de los últimos meses y pide al gobierno de Tailandia que no aplique acusaciones tan graves y que cambie la legislación de lesa majestad.

Tailandia: la implacable ley de Lesa Majestad cobra fuerza en medio de protestas

La justicia está impartiendo decenas de inculpaciones por crímenes contra el rey Vajiralongkorn en un momento crítico para la monarquía.

Catorce representantes del movimiento prodemocracia de Tailandia fueron inculpados el martes de «lesa majestad«, acusados de haber difamado al rey Maha Vajiralongkorn y a la realeza durante unas manifestaciones en las que reclamaban una reforma de la poderosa y riquísima monarquía.

Frente a las protestas que sacuden el reino desde el verano, las autoridades recurrieron al temible artículo 112 del código penal, que castiga con hasta 15 años de cárcel los insultos, difamaciones y críticas hacia el rey y su familia. Se trata de la primera vez en más de dos años que se lanza un proceso de lesa majestad contra ciudadanos tailandeses.

Pero eso no impidió que los manifestantes siguieran tomando las calles para pedir la abolición de esa ley, que según sus detractores persigue reprimir cualquier tipo de oposición. Además, reclaman que se controle la gigantesca fortuna real y la no injerencia del monarca en la política, algo nunca visto en un país en el que la monarquía era considerada un tema completamente tabú hasta hace bien poco. 

«El gobierno tailandés utiliza la monarquía y la sección 112 para apuntar contra personas con posiciones políticas distintas«, lamentó Panupong Jadnok, apodado «Mike», uno de los líderes acusados, al tiempo que advirtió que las manifestaciones no cesarían. «El artículo 112 es injusto, no le doy ningún valor«, dijo el líder de las protestas estudiantiles Arnon Nampa. «Estoy preparado para luchar legalmente hablando», destacó.

Junto a Arnon acudieron al juzgado los activistas Panupong Jadnol, Panusaya Sithijirawattanakul y Parit Chiwarak, todos ellos acusados de violar la legislación en el marco de las últimas protestas registradas en la capital, Bangkok. «Hemos negado los cargos», dijo Arnon, que explicó que son decenas las personas que se enfrentan a procesos judiciales en relación con las protestas.

Entre las demandas de los manifestantes se encuentra la dimisión del primer ministro, el general Prayuth Chan Ocha, la reducción de los poderes y la vigilancia de las cuentas de la Casa Real y la reforma de la Constitución. Los críticos con la monarquía lamentan que el poder de la Casa Real haya favorecido décadas de dominación militar, en un país que vivió trece golpes de Estado desde la caída de la monarquía absoluta, en 1932.

Una “fea lucha de poder” en la corte de Tailandia envuelve a la reina y a su rival

Tras el regreso a la corte de Sineenat, concubina del rey Rama X, crecen los rumores de un complot para derribarla.

Cuando el rey Maha Vajiralongkorn de Tailandia salió a las calles en noviembre para saludar a miles de monárquicos reunidos en Bangkok para contrarrestar el peso de las protestas prodemocráticas, las cámaras se enfocaron en él y la reina Suthida.

También en la multitud estaba la concubina real Sineenat Wongvajirapakdi, celebrando así su regreso al centro de atención después de casi un año en el destierro por “deslealtad” a la corona.

Desde que obtuvo el perdón real en septiembre, Sineenat recorre las provincias de Tailandia en una campaña de relaciones públicas para recuperar la confianza popular en la deteriorada monarquía. Según el politólogo Puangchon Unchanam de la Universidad de Naresuan, el papel público de Sineenat, conocido como Koi, es hacer que los jóvenes tailandeses se reconcilien con la realeza porque “es joven, enérgica, hermosa, en forma, amigable y deportista”.

Pero el regreso de la consorte también revivió una intrigante lucha interna en el palacio, incluida la especulación sobre un complot de simpatizantes de la reina Suthida para expulsarla de la corte, especialmente a raíz de un escándalo desatado tras la filtración de cientos de fotografías íntimas de Sineenat.

Si bien la aparente sencillez de Sineenat podría ser una bendición para una familia que durante mucho tiempo se ha considerado desconectada de la realidad, su condición de consorte, la primera en casi un siglo, plantea problemas de imagen, ya que una nueva generación de tailandeses cuestiona la reverencia incondicional de la monarquía como parte de una demanda más amplia de mayor democracia e igualdad en el país.

“Su estatus no encaja con los valores sociales de los jóvenes de hoy, que promueven la monogamia, la igualdad de género y la ideología feminista en la sociedad tailandesa”, dijo Puangchon.

Consecuencias nefastas” para quien desobedezca al rey

Cuando Sineenat fue despojada de su título en octubre del año pasado, se sospechó ampliamente que era un trabajo interno para sabotear su reputación. El anuncio decía que había actuado con “arrogancia” y que había hecho “todos los esfuerzos posibles para equipararse con la reina”.

Nadie sabe qué pasó con ella durante su desaparición. Se cree que Sineenat, despojada del título de Noble Consorte Real, siguió el destino de las tres ex esposas del rey, que fueron públicamente deshonradas y exiliadas.

La destitución de Sineenat y la decisión posterior del rey tailandés de perdonarla por sus errores han sido destacadas por los críticos como evidencia del abuso de poder de la monarquía, informó SCMP.

“(El rey) puede nombrar una consorte, ‘hacerla desaparecer’ abiertamente, luego chasquear los dedos y hacer que se la traigan directamente a su lujosa finca en Alemania”, dijo Tamara Loos, profesora de historia en la Universidad de Cornell.

“Él puede hacerla circular por todo el país en una guerra relámpago mediática en un intento por salvar su imagen y construir su popularidad, como si ella fuera simplemente una extensión de él”, dijo Loos. “Significa que no hay consecuencias por el comportamiento del rey, sino consecuencias nefastas para quienes lo rodean y quienes lo confrontan”.

La castigaron como a una sirvienta”

La relación entre Vajiralongkorn y Sineenat no está aprobada legalmente ya que la ley tailandesa no reconoce la poligamia. Y mientras que el papel histórico de una concubina era proporcionar herederos, conexiones políticas o riqueza al trono, el papel de Sineenat ha sido ampliar el apoyo a la monarquía.

En las últimas semanas, ha recorrido muchas regiones de Tailandia en solitario, luciendo vestimentas tradicionales, un gesto que le valió elogios en los medios de comunicación, no solo por su sentido del estilo y atención al detalle, sino por su respeto hacia las culturas regionales de Tailandia.

Wan, de 36 años, una manifestante feminista prodemocracia, dijo que si bien no tiene ningún problema con la decisión de una persona de practicar la poligamia, la “falta de debido proceso [tomada por el rey] cuando Koi fue enviado a prisión… muestra cuán injustamente la autoridad suprema de Tailandia trata a las mujeres”.

Cuando Koi fue despojada de sus títulos, la afirmación fue que rompió las reglas del palacio para los sirvientes. Así que mientras antes la proclamaron esposa, la castigaron como a una sirvienta”, dijo Wan. “Esta no es la práctica de un modelo a seguir que se supone que representa el rey y la monarquía como institución”.

Andrew McGregor Marshall, un periodista escocés que cubre las noticias de la monarquía tailandesa desde hace décadas, y que fue acusado por el gobierno de violar las estrictas leyes de lesa majestad del país, dijo: “La mayoría de los tailandeses progresistas se preguntan por qué su monarca puede hacer alarde de sus dos mujeres, además de las muchas otras mujeres en su harén que el palacio trata de mantener en secreto”.

Koi vs Nui: una “fea lucha de poder”

En medio de la crisis política sin precedentes, el palacio está atravesando su propia crisis interna. El mes pasado, al menos dos observadores de la monarquía tailandesa dijeron que se había puesto en marcha un nuevo complot para derrocar a Sineenat de parte de las mismas facciones que causaron su caída el año pasado.

Pavin Chachavalpongpun, un académico de la Universidad de Kioto y refugiado político, dijo en noviembre que había recibido una colección de fotografías personales de Sineenat, algunas de las cuales compartió en Facebook. McGregor Marshall dijo que había recibido una tarjeta de memoria que contenía 1.443 fotografías de Sineenat “poco antes de que fuera liberada de la prisión de mujeres Lat Yao en Bangkok y viajara a Alemania el 29 de agosto para reunirse con Vajiralongkorn”.

Las imágenes “aparentemente habían sido extraídas de tres iPhones que Koi solía tener”, dijo. “La mayoría de las imágenes son fotografías que ella misma tomó, y decenas de ellas son muy explícitas”, dijo. “Parece probable que hubiera tomado estas fotografías explícitas de sí misma para enviarlas a Vajiralongkorn”, agregó.

En noviembre de Facebook, McGregor Marshall escribió que el regreso de Sineenat a palacio fue “amargamente recibido” por los leales a la reina Suthida y la princesa Bajrakitiyabha, la hija mayor del rey. “Es muy probable que las imágenes de Koi se filtraron en un esfuerzo por sabotear su regreso como consorte de Vajiralongkorn”, afirma.

En las redes sociales, los admiradores de la reina ignoran a la consorte, y viceversa. No hay fotos de ambas mujeres juntas desde que ambas se integraran a la primera plana de la monarquía, nunca han aparecido juntas en público intencionalmente, y cuando están en la misma ceremonia, apenas se miran, sobre todo durante la coronación del rey el año pasado.

McGregor Marshall dijo que esta “fea lucha por el poder” en el palacio debido a la “complicada vida sexual” del rey probablemente empeorará, ya que Sineenat y Suthida continuaron compitiendo por el estatus y la atención pública.

El encarcelamiento de Sineenat había “empeorado” la reputación de la monarquía tailandesa”, dijo McGregor Marshall, y agregó que ahora la reina Suthida estaría “mirando el destino de las tres esposas anteriores de Vajiralongkorn… con gran temor”. Por eso, “es natural que haya una intensa rivalidad entre las dos mujeres, y esto provocará faccionalismo e inestabilidad en el palacio”, dijo. “Es difícil ver cómo la situación puede terminar bien”.

Tailandia: protestas pro democráticas apuntan al monedero real, otro tabú de la monarquía

Los cuestionamientos eran impensables hasta hace algunos años en Tailandia, donde el rey es considerado casi un ser divino.

El banco más antiguo de Tailandia, el Siam Commercial Bank, se enfrentó a una especie de ajuste de cuentas político y financiero en septiembre cuando los jóvenes manifestantes que reclaman aperturas democráticas lanzaron una campaña para que la gente retirara su dinero del banco. La medida fue parte de las demandas de los manifestantes para reformar la monarquía atacando el propio monedero privado del rey Maha Vajiralongkorn, quien es actualmente el mayor accionista del banco.

En términos monetarios, el Siam Commercial Bank, fundado por el rey Rama V, en 1907, que es una de las instituciones financieras comerciales más grandes del país asiático, y aún no sintió el impacto del boicot de los manifestantes, pero la campaña enfocó la atención sobre cómo el rey acumula y gasta su fortuna, lo que agrega presión sobre la monarquía tradicionalmente venerada como nunca antes. Las crecientes protestas eran impensables hasta hace algunos años en Tailandia, donde el rey es considerado casi un ser divino.

El líder del movimiento pro reforma, Anon Nampa, dijo que las demandas sociales incluyen la derogación de la Enmienda Real de 2018 sobre la Ley de Propiedad de la Corona, para evitar que el monarca gaste su riqueza a su discreción e iniciar la supervisión pública de los ingresos de la familia real. Al hacerlo, “independientemente de cuántos reyes futuros haya, los activos de la nación no se perderán”, dijo Anon Nampa.

Desde que ascendió al trono en 2016 tras la muerte de su padre, el rey Vajiralongkorn, también conocido como Rama X, anuló el papel tradicional de la Oficina de Propiedad de la Corona como un brazo de inversión del familia real, poniendo todos los activos que habían estado bajo su control bajo su propio nombre en 2018.

Aunque desde entonces los activos están sujetos a impuestos y son administrados por la Oficina, esto no impidió que los manifestantes exijan una investigación y revisión de la conducta financiera del rey. El rey designó a confidentes de confianza para dirigir la oficina, incluido el exjefe del ejército ultrarrealista Apirat Kongsompong como subdirector, haciendo imposible una auditoría pública, incluso por parte del gobierno, informó SCMP.

En un país donde los militares y las grandes familias que controlan la economía se escudan con reverencia en la monarquía para cimentar su influencia, los intereses económicos en juego son enormes. Y a medida que avanzan las protestas, más aumenta el riesgo de la violencia: si los jóvenes a favor de la democracia se animan con los videos del automóvil del rey rodeado por una multitud hostil, los leales a la monarquía ven las mismas imágenes y se ponen aún más rígidos, pensando que los manifestantes son tailandeses malos que han perdido la razón.

Para muchos tailandeses, el resentimiento hacia la monarquía se agravó por el desempeño económico del país mientras que millones se ven obligados a dejar sus trabajos en el turismo y la manufactura. Sin embargo, la estadía de meses del rey en un resort de lujo en Baviera, Alemania, durante la pandemia, noticia que fue ampliamente cubierta en medios occidentales, fue el detonante de las protestas sociales.

“Lo que hace que esto sea particularmente atroz es que el rey vive generosamente en el extranjero de los fondos derivados de los impuestos y los ingresos generados por los tailandeses”, dijo Tamara Loos, profesora de estudios tailandeses y del sudeste asiático en la Universidad de Cornell.

“Además de los fondos generados por la Oficina de Propiedad de la Corona, los tailandeses pagan más de mil millones de dólares en costos generados por la monarquía para mantener los salarios del personal que trabaja en la Oficina de la Casa Real, más fondos para proporcionar seguridad real y proyectos de desarrollo”, explicó.

“Eso por sí solo es un gran conflicto de intereses: usar fondos públicos para apoyar a un monarca represivo que no parece tener en mente los mejores intereses de su población”, dijo.

Loos estima que las acciones del rey en Siam Commercial Bank, Siam Cement Group y otras propiedades tienen un valor de alrededor de US$ 40 mil millones, aunque agregó que “el monto total varía entre US$ 30 mil millones y US$ 70 mil millones” y que “el punto es que nadie realmente sabe porque eso no está sujeto al control público”.

“Gracias a la ideología real de que [el rey Bhumibol] era un hombre frugal, nadie realmente prestó atención a cómo acumulaba riqueza para él y su familia”, dijo Puangchon Unchanam, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Naresuan.

Pero la publicación de la revista Forbes de su lista de miembros de la realeza más rica a principios de la década de 2000, que incluía a la familia real tailandesa, “lo cambió todo” para los tailandeses, dijo. “De repente, algunas personas comenzaron a preguntarse cómo el rey tailandés encabezaba el ranking mundial de miembros de la realeza más ricos”, dijo. Las cuentas de la OPC “se volvieron muy incómodas”, dijo Puangchon.

“Por un lado, aún mantiene todos los privilegios políticos que ha recibido del gobierno. Por otro lado, se parece más a una empresa privada que es propiedad exclusiva del rey”, agregó.

Tamara Loos recordó que las demandas de los manifestantes para la reforma de la gestión de la riqueza del rey tenían un precedente en la era posterior al fin de la monarquía absoluta en 1932, cuando el estado tailandés dividió la Propiedad Real en aquellas propiedades que pertenecían al rey y “los considerados propiedad del estado, como los palacios, y las unidades de negocio utilizadas para financiar la institución de la monarquía, que se colocaron bajo la Oficina de Propiedad de la Corona” en 1936.

Este mes, Vajiralongkorn donó títulos de propiedad reales por un valor de alrededor de US$ 329 millones a cuatro instituciones educativas de Bangkok en una medida que reduce la presión sobre la monarquía. Idealmente, si el rey renunciara a algunos de sus poderes y activos, o aceptara las demandas de reforma de los manifestantes, “disminuiría su riqueza y poder político, pero aumentaría potencialmente el capital cultural de la monarquía como institución, que se redujo precipitadamente en términos de popularidad y respeto”, dijo Loos.

La esposa repudiada del rey de Tailandia: quién es y dónde está Sujarinee Vivacharawongse

La ex actriz apodada “Benz”, escandalizó a la corte al casarse en secreto con Vajiralongkorn. Denunciada de abuso y fraude, se divorció y huyó a Gran Bretaña con sus cinco hijos. Pero ¿dónde está hoy?

La proclamación de divorcio del príncipe Maha Vajiralongkorn en 1996 destacó vívidamente los presuntos “crímenes” de su segunda esposa, y ex consorte, Sujarinee Vivacharawongse.

El entonces heredero del trono de Tailandia colgó carteles en las paredes de su palacio acusándola explícitamente de adulterio, abuso y fraude. Sujarinee pronto huyó a Gran Bretaña con sus cinco hijos temiendo por su seguridad.

Aunque este incidente quedó grabado en la conciencia nacional, se se supo poco sobre la vida de Sujarinee más allá de su papel como ex esposa de Vajiralongkorn, quien ha sido rey de Tailandia desde 2016.

Nacida en 1962, Sujarinee Vivacharawongse conoció las artes a una edad temprana gracias a su padre, músico y compositor de una banda local. Sujarinee entró en la industria del entretenimiento a los 15 años, adoptando el nombre artístico de Benz. Protagonizó varias películas de bajo presupuesto entre 1977 y 1979 antes de anunciar su retiro de la actuación.

Después de que el príncipe heredero Vajiralongkorn y Sujarinee se conocieron, la pareja comenzó a ser vista rápidamente en público con la total desaprobación de la madre del príncipe, la reina Sirikit.

En febrero de 1994, el príncipe y la actriz se casaron en una ceremonia privada en palacio que recibió la bendición del padre del príncipe heredero, el rey Rama IX, pero no de la reina. Llena de vergüenza por lo que se consideraba un matrimonio infame, familia real no dio a conocer de inmediato el matrimonio.

Después de su matrimonio con Vajiralongkorn, a la ex actriz se le otorgó permiso para modificar su nombre de nacimiento, Yuvadhida Polpraserth, por uno que significaba su nuevo estado como plebeya casada con una realeza: Mom Sujarinee Mahidol na Ayudhaya. También recibió un cargo honorífico como Mayor del Ejército tailandés y se le permitió participar en ceremonias reales junto a su nuevo esposo.

Tras las acusaciones sin fundamento de infidelidad con Anand Rotsamkhan, un mariscal de la Fuerza Aérea de 60 años, Sujarinee y sus hijos perdieron inmediatamente sus títulos reales y pasaportes diplomáticos a instancias de una iracunda reina Sirikit.

Encontraron refugio en Gran Bretaña, pero el príncipe heredero pronto logró que su única hija, Sirivannavari, regresara a Tailandia. Algunos coinciden en que la niña fue secuestrada por miembros de la guardia real bajo órdenes del príncipe.

«Todos los hijos varones fueron enviados a América y apartados de la línea sucesoria en 1996, al igual que las mujeres, que ‘no cuentan’, ya que tiene que ser un hombre quien llegue al trono”, explicó el periodista Andrew MacGregor Marshall, un experto conocedor de los asuntos internos de la monarquía tailandesa. Ante este panorama, el único varón con el que Vajiralongkorn cuenta para ser sucedido es el príncipe Dipangkorn Rasmijoti, habido de su tercera (y también repudiada) esposa.

Actualmente, la hija de Sujarinee, Sirivannavari, es la favorita de los medios de comunicación y los jóvenes tailandeses la adoran. El rey Bhumibol volvió a conceder a esa nieta el título de princesa, que ganó una medalla de oro en bádminton en los Juegos del Sudeste Asiático de 2005 y se ha hecho un nombre como productora creativa y diseñadora en la industria de la moda. Por invitación de Pierre Balmain, ha exhibido sus diseños en París y aparece regularmente en eventos de moda en todo el mundo.

Los demás hijos de Sujarinee fueron tajantemente repudiados por Vajiralongkorn, que se negó a volver a verlos. Uno de ellos, el mayor, Chakriwat Vivacharawongse tiene 37 años y sufre de un cáncer terminal. Actualmente el joven está recibiendo quimioterapia, lo cual es muy preocupante para él.

“Algunos de los efectos secundarios del tratamiento son bastante difíciles de soportar, ya que se atacan tanto los tumores como algunas células sanas; esa es la razón por la que la quimioterapia tiene varios efectos secundarios”, escribió el hombre en su cuenta de Facebook. El hijo olvidado del rey Rama X “no tiene contacto con su padre, tiene que pagar él mismo los costos del tratamiento y no recibe un centavo de su padre”, reveló una persona cercana a la revista alemana Bild.

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El rey más rico del mundo dejará de pagar impuestos por algunas de sus propiedades

Rama X de Tailandia obtuvo como “regalo de cumpleaños” la exención de impuestos sobre algunas de sus múltiples posesiones.

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