La reina Isabel II siente un «gran vacío» por la muerte del príncipe Felipe

La reina Isabel II siente “un gran vacío en su vida” tras la muerte de su esposo, el príncipe Felipe, a los 99 años, dijo este domingo su hijo, el príncipe Andrés.

Ella lo describe como un gran vacío en su vida”, declaró el duque de York en declaraciones televisivas al término de una misa en homenaje al príncipe Felipe en la capilla de Todos los Santos, ubicada en los terrenos del Castillo de Windsor.

“Piensa en los demás antes que en sí misma, como siempre”

Hemos perdido casi al abuelo de la nación y me siento muy apenado y solidario con mi madre, que lo está sintiendo probablemente más que todo el mundo”, agregó el tercer hijo de la pareja.

En el mismo momento su hermano, el príncipe Eduardo, describió “un terrible shock”. “Todavía estamos tratando de asimilarlo, es muy muy triste”, agregó. Según su esposa, la condesa de Wessex, la reina “piensa en los demás antes que en sí misma, como siempre”.

El príncipe Felipe, casado con la reina desde hacía 73 años, murió el viernes dos meses antes de cumplir 100 años en el castillo de Windsor, donde tendrá lugar su funeral el sábado 17 de abril.

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Por respeto a las medidas sanitarias, Boris Johnson no asistirá al funeral del príncipe Felipe

El primer ministro británico, Boris Johnson, anunció este domingo que no asistirá al funeral del príncipe Felipe, duque de Edimburgo, para permitir que acudan tantos miembros de su familia como sea posible sin violar las restricciones para evitar la propagación del coronavirus.

El número de invitados está limitado a una treintena, según las restricciones nacionales vigentes, que también se aplican a la Familia Real británica. Los asistentes deberán participar de las ceremonias socialmente distanciados y con máscaras faciales.

El funeral del duque se llevará a cabo en el Castillo de Windsor el 17 de abril, pero será diferente a las despedidas reales típicas, y se le pedirá al público que se mantenga alejado debido a la pandemia.

Un portavoz de Downing Street explicó que “el primer ministro siempre ha querido actuar de acuerdo con lo que es mejor para la Casa Real, por lo que permitir la mayor cantidad posible de miembros de la familia no asistirá al funeral el sábado”.

El príncipe Felipe, casado con la reina desde hacía 73 años, murió el viernes dos meses antes de cumplir 100 años en su apartamento privado del castillo de Windsor en compañía de su esposa, la reina Isabel II.

Se espera que los hijos, nietos y otros familiares cercanos del duque estén entre los 30 asistentes a la despedida, que se realizará íntegramente en los terrenos del Castillo de Windsor y comprenderá un minuto de silencio nacional a las 15 horas.

Felipe será enterrado en la cripta real de la Capilla de San Jorge, pero no tendrá capilla ardiente y por tanto no habrá actos públicos para que la población pueda despedirse del consorte de la reina, ya que una de las peticiones más repetidas es que no se concentren en Buckingham ni en ningún otro lugar para evitar contagios por coronavirus.

Desde la web oficial de la Casa Real piden realizar una donación a alguna organización caritativa en su lugar. Sí se ha publicado un libro de condolencias virtual.

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Adiós al príncipe Felipe: paso a paso, cómo será el funeral “a medida” del duque de Edimburgo

El príncipe Felipe de Inglaterra, quien murió el viernes a los 99 años, será sepultado por un reducido grupo de dolientes en el Castillo de Windsor el próximo sábado 17 de abril a las 3 de la tarde en una ceremonia que está guiada por los deseos personales del fallecido y las restricciones por el coronavirus.

En lugar de la tradición real de ser exhibido al público, el príncipe Felipe optó por un servicio religioso en la Capilla de San Jorge rodeado de sus seres queridos. Además, el funeral será más pequeño de lo que imaginó al planificar su despedida, ya que la familia real respetará las restricciones nacionales de distanciamiento impuestas por el gobierno.

El palacio ha confirmado que no habrá procesiones públicas, que no se invitará al público a presenciar el cortejo fúnebre y que el funeral al completo se llevará a cabo en los terrenos del Castillo de Windsor, donde falleció. El evento, sin embargo, será televisado para que los ciudadanos del Reino Unido sean partícipes del adiós al consorte real más longevo que tuvo la monarquía.

Carlos, Guillermo y Harry acompañarán a Isabel II

La reina Isabel II aprobó la recomendación de duelo nacional del primer ministro Boris Johnson, que comenzó el viernes 9 de abril y se extiende hasta el día del funeral inclusive. El Palacio de Buckingham confirmó que asistirán 30 personas como invitadas y, bajo las pautas vigentes, la reina y la familia real deberán usar máscaras faciales y distanciamiento social.

La lista completa de dolientes aún no se ha confirmado oficialmente, pero el Palacio ha dicho que el príncipe Carlos, estará entre los que encabezarán la procesión de dolientes a pie, y se espera que también asistan el heredero, el príncipe Guillermo y la duquesa de Cambridge. El príncipe Harry regresará de Estados Unidos para reunirse con su familia en el funeral.

El plan funerario del príncipe Felipe

El funeral real ceremonial del Duque de Edimburgo tendrá lugar el sábado 17 de abril a las 3 pm en la Capilla de San Jorge, en el Castillo de Windsor. El gobierno británico organizó un minuto de silencio nacional a esa hora en homenaje al duque.

El día del funeral, el ataúd del duque de Edimburgo, acompañado por el Decano de Windsor y el Lord Chambelán, será trasladado a la Entrada Estatal del Castillo de Windsor por un grupo de portadores de la Compañía de la Reina, 1er Batallón de Granaderos. El ataúd estará cubierto con su estandarte personal y decorado con una corona de flores y su gorro y espada naval.

En el patio interno llamado Cuadrángulo, estarán presentes destacamentos representativos extraídos de las relaciones militares especiales del príncipe Felipe. Además, habrá soldados de la Guardia Montada y la Guardia de Granaderos. La Banda de Granaderos, de la que Felipe fue coronel durante 42 años, encabezará la procesión hasta la Capilla de San Jorge.

Un cortejo fúnebre de 8 minutos de duración

No habrá un carruaje fúnebre tirado por caballos, como es tradicional en los funerales de monarcas. El ataúd del duque será transportado desde el castillo a la capilla en un Land Rover especialmente modificado que ayudó a diseñar, y será escoltado a pie por el Príncipe de Gales y los miembros senior de la familia real.

El ataúd estará flanqueado por portadores del féretro designados por los Royal Marines, los regimientos, cuerpos y estaciones aéreas con los que el duque de Edimburgo se ha relacionado a lo largo de toda su carrera militar. Esta procesión desde la Entrada Estatal hasta la escalinata oeste de la Capilla de San Jorge tendrá una duración de ocho minutos.

El recorrido de la procesión estará custodiado por representantes de la Royal Navy, los Royal Marines, los Highlanders, el 4º Batallón del Royal Regiment of Scotland y la Royal Air Force. Durante todo el tiempo que dure el trayecto, serán disparados cañones de artillería desde el jardín del Castillo de Windsor y sonarán a muerte las campanas de la capilla de San Jorge.

Tras el servicio fúnebre en la capilla, el féretro del duque de Edimburgo descenderá mediante un ascensor desde el altar hasta la cripta real donde se encuentran sepultados varios miembros de la realeza. De acuerdo con las pautas sanitarias, la mayor parte de la procesión no ingresará a la capilla, excepto los miembros de la familia real y el secretario privado del duque, Archie Miller Bakewell.

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Carlos de Inglaterra: “Mi querido Papá era una persona muy especial”

La familia real británica está “profundamente agradecida” por la reacción del público ante la muerte del príncipe Felipe, duque de Edimburgo, dijo este sábado su hijo mayor el príncipe Carlos, quien se refirió a su progenitor como su “querido papá” y una “persona muy especial”.

Mi querido papá era una persona muy especial que creo que por encima de todo se habría quedado asombrado por la reacción y las cosas conmovedoras que se han dicho de él y desde ese punto de vista estamos, mi familia, profundamente agradecidos por todo eso”, dijo Carlos en un video grabado en su residencia campestre de Highgrove House.

El Príncipe de Gales, de 72 años, agradeció al Reino Unido y la Commonwealth por su apoyo en este período de duelo y dijo que todos los miembros de la familia real lo extrañarán “enormemente”.

“En particular, quería decir que mi padre, supongo que durante los últimos 70 años, ha prestado el servicio más extraordinario y devoto a la Reina, a mi familia y al país, pero también a toda la Commonwealth. Como puedes imaginar, mi familia y yo extrañamos enormemente a mi padre”, dijo Carlos.

El príncipe agregó: «”Era una figura muy querida y apreciada y, aparte de cualquier otra cosa, me imagino, se sentiría tan profundamente conmovido por la cantidad de otras personas aquí y en otras partes del mundo y de la Commonwealth, que también creo que comparten nuestra pérdida y nuestro dolor.

El príncipe finalizó el mensaje diciendo que el apoyo de los ciudadanos “nos sostendrá en esta pérdida en particular y en este momento particularmente triste”.

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Galería: cómo reaccionaron los diarios de Reino Unido y el mundo ante la muerte del príncipe Felipe

Los periódicos del Reino Unido reaccionaron a la muerte del príncipe Felipe con una mezcla de reverencia y respeto, destacando el sentido del deber del duque de Edimburgo, sus siete décadas de servicio público y su legados en el mundo del conservacionismo y educación, así como su inclinación por los comentarios fuera de lugar.

Las portadas de este 10 de abril de The Independent, The i Weekend, The Guardian y The Daily Telegraph presentaban homenajes directos al duque, mientras que The Times, Daily Mail, Daily Express, Daily Star y Daily Mirror reflejaron en sus títulos la tristeza de la reina Isabel II.

El diario The Sun titula: “Todos lloramos con usted, señora”. En una página que contenía tributos de los hijos y nietos del príncipe Felipe, el periódico también afirmaba que los miembros de la familia real están ahora “unidos en el dolor después del dolor de Megxit”, una referencia a la decisión de los duques de Sussex de abandonar su servicio a la Corona.

El titular del Daily Mail afirmaba de manera similar que el Reino Unido era “un reino unido en el dolor”. En un artículo titulado “Una ola de pérdida, una sacudida de dolor”, el columnista Jan Moir, escribió que Felipe era “la última figura pública importante de la era de la cortesía y el deber primero”. “Fue un hombre que vivió una época brutal, que sufrió duelos de la infancia y luego, como la generación en fuga a la que pertenece, tuvo su vida truncada por la guerra”, escribió.

Un obituario de The Independent, titulado “Un joven desarraigado que se destacó como oficial de la marina y consorte” explora la admisión de Felipe de que “nunca supe quién era yo” durante su infancia y juventud, y señala que cuando tenía nueve años, “una serie extraordinaria de eventos efectivamente dejó al niño rubio sin hogar ni familia”.

El obituario sugiere que los “problemas de identidad de Felipe como niño y joven” eran tan crónicos que, al comprometerse con la heredera del trono británico, era “técnicamente un plebeyo que apenas acostumbrado a un nuevo nombre y una nueva nacionalidad”– señalando también que en su vida matrimonial “ocupó una zona gris” como marido de la reina.

En otro guiño a esta aparente incertidumbre, la portada del suplemento de The Times presenta una cita del duque a la edad de 90, que dice mientras reflexionaba sobre su vida como consorte de la reina: “Fue prueba y error. No había precedentes. Si le preguntara a alguien ‘¿qué esperas que haga?’ Todos parecían en blanco. No tenían ni idea. Nadie tenía mucha idea”. En su portada, el periódico lo describió como “una figura sorprendentemente moderna que transformó el papel de consorte”. Matthew Parris escribe que Felipe era un “progresista” pero, como “todas las personas longevas, se convirtió en una figura del pasado”.

The Guardian informó que los planes revisados ​​durante mucho tiempo para los funerales del príncipe Felipe habían sido “abandonados” debido a la pandemia de coronavirus e informó que, si bien se dice que los organizadores están “desesperadamente ansiosos” por no organizar nada que resulte en reuniones masivas, el duque podría estar seguro de que se cumpliría su deseo de evitar la “ostentación”.

Vea la galería de imágenes con las portadas de los diarios del Reino Unido y el mundo

¿Se convertirá el príncipe Eduardo en el próximo Duque de Edimburgo?

Tras la muerte del legendario príncipe Felipe a los 99 años, ¿es posible que su título personal sea heredado por su hijo menor? Veamos.

Los miembros varones de la familia real británica suelen recibir nuevos títulos reales cuando se casan. Este fue el caso de Felipe Mountbatten cuando se casó con la princesa Isabel, la futura reina Isabel II, en 1947.

Su suegro, el rey Jorge VI le otorgó la mañana de su boda el título de duque de Edimburgo y, durante un tiempo, la entonces princesa Isabel también fue conocida como la duquesa de Edimburgo.

El título ha estado asociado a la Familia Real Británica durante muchos años y fue creado por primera vez en 1726 para el príncipe Federico, nieto del rey Jorge I. El príncipe Alfredo recibió este título de parte de su madre, la reina Victoria, y el príncipe Felipe fue la tercera persona en la monarquía británica en recibir el título en 1947.

Nacido en 1964, es el menor de los hijos de Isabel II y Felipe, y actualmente lleva el título de Conde de Wessex

A la muerte del príncipe Felipe a los 99 años, la regla que rodea al sistema de nobleza británico dicta que este título debe pasar su primer heredero masculino, es decir su hijo mayor, el príncipe Carlos. Pero aunque el príncipe de Gales es técnicamente elegible para heredar el título ducal, es poco probable que lo alcance.

Como Carlos es heredero del trono británico, su papel de Príncipe de Gales, y eventualmente de Rey, tiene prioridad sobre un Ducado.

Si Carlos recibiera el título de Duque de Edimburgo, se fusionaría con la Corona una vez más cuando se convierta en rey, por lo que tiene sentido que sea “devuelto” al monarca para ser entregado a otro miembro de la Familia Real que no esté directamente en la línea del trono.

Jorge VI le otorgó el título de duque de Edimburgo a Felipe Mountbatten el día de su boda con la princesa Isabel.

Durante mucho tiempo se ha creído que el título de Duque de Edimburgo está reservado para el el príncipe Eduardo, el hijo menor de Felipe y con el que ha desarrollado en los últimos años una relación verdaderamente afectuosa.

Nacido en 1964, es el menor de los hijos de Isabel II y Felipe, y actualmente lleva el título de Conde de Wessex, que recibió como regalo de bodas al casarse con Sophie Rhys-Jones en 1999.

Sin embargo, dependerá exclusivamente el monarca que el título ducal sea entregado al príncipe Eduardo. La idea ha estado rondando durante muchos años y se piensa que contaba con el beneplácito de Felipe. Que su título personal pueda perpetuarse a uno de sus hijos y, posteriormente, a sus nietos y bisnietos, sería su gran legado.

Siga leyendo: Cuál es el apellido del príncipe Felipe

El Papa Francisco, “entristecido” por la muerte del príncipe Felipe de Inglaterra

El Papa Francisco, líder espiritual de la Iglesia católica, rindió homenaje al príncipe Felipe de Inglaterra y lo elogió por su “historial distinguido” de servicio público y su devoción por su matrimonio con la reina Isabel II y su familia.

A dos meses de cumplir 100 años, el duque de Edimburgo murió “apaciblemente” en el castillo de Windsor, en el oeste de Londres, el viernes por la mañana. La reina, que cumplirá 95 años el 21 de abril, manifestó su “profunda tristeza” por la pérdida del que fue su esposo durante más de 70 años y el padre de sus cuatro hijos (Carlos, Ana, Andrés y Eduardo).

El Papa Francisco dijo que quedó “entristecido” al enterarse de la muerte del príncipe Felipe y ofreció sus “más sentidas condolencias” a la reina Isabel y a la familia real en un telegrama enviado por el secretario de Estado del Vaticano.

El mensaje decía: “Entristecido al enterarse de la muerte de su esposo, el Príncipe Felipe, Duque de Edimburgo , Su Santidad el Papa Francisco ofrece sus más sinceras condolencias a Su Majestad y a los miembros de la familia real”.

“Recordando la devoción del príncipe Felipe por su matrimonio y su familia, su distinguido historial de servicio público y su compromiso con la educación y el progreso de las generaciones futuras, Su Santidad lo encomia al amor misericordioso de Cristo nuestro Redentor”, dice el mensaje.

“Sobre ustedes y sobre todos los que lloran su pérdida con la esperanza segura de la resurrección, el Santo Padre invoca las bendiciones de consuelo y paz del Señor”, finalizó el Papa, a quien Isabel II y Felipe conocieron durante su visita a Roma en 2014.

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Semblanza del príncipe Felipe (1921-2021), el hombre a la sombra de Isabel II

“Él ha sido, sencillamente, mi fortaleza y mi sostén todos estos años, y yo, y toda su familia, y este y muchos otros países, le debemos una deuda mayor de la que jamás reclamaría, o que nunca sabremos”. (Isabel II, 1997)

Hasta sus casi 96 años, su trabajo fue el de consorte, pero ser marido de Isabel II de Inglaterra no siempre resultó tarea fácil. Desde que la monarca asumió el trono, en 1952, el príncipe Felipe, duque de Edimburgo, participó nada menos que en 22.191 actos públicos solo o junto a su mujer, pero siempre unos pasos por detrás de ella. Eso sí, sin morderse la lengua.

«¡Parece un pudding de ciruela!» exclamó cuando vio por primera vez a su hijo recién nacido, el príncipe Carlos. Y es que si por algo es famoso el duque de Edimburgo es por su incorrección política y sus sonadas meteduras de pata, que contrastan con la seriedad de su esposa. Muchos recuerdan su legendaria advertencia a un grupo de estudiantes británicos durante una visita de Estado a China en 1986: «Si siguen aquí más tiempo, acabarán con los ojos rasgados«, les espetó.

Ya entrado el nuevo milenio, durante un viaje a Australia, preguntó a un grupo de aborígenes si «todavía se arrojaban lanzas» y hace cuatro años afirmó en una clínica de Londres que «Filipinas debe de estar medio vacía» porque «todos» están en los hospitales británicos. A los medios les divertía el tono desenfadado del príncipe consorte, aunque los conocedores de palacio afirman que sus ironías siempre van acompañadas de un guiño de ojos.

Nacido el 10 de junio de 1921 en Corfú como príncipe de Grecia y Dinamarca, Felipe tenía 18 años cuando conoció a la entonces princesa Isabel, un lustro menor y heredera al trono británico. El cadete era un joven alto, elegante, rubio y de ojos azules, y al parecer fue amor a primera vista. Pero el día que cambió su vida fue el 20 de noviembre de 1947, dieron se dio el «sí» ante el altar de la abadía de Westminster.

«Desde 1947 lleva la vida que lleva porque se casó con la mujer que se casó», escribió su biógrafo, Gyles Brandreth.

Pero emparentarse con esta casa real también le costó lo suyo: antes de la boda tuvo que renunciar a su nacionalidad y a su apellido, que pasó del alemán Battenberg a Mountbatten.

A cambio, el rey Jorge VI lo nombró duque de Edimburgo y recibió el título de «alteza real». Tardaría una década en ser reconocido como príncipe del Reino Unido, después de un tormentoso período que casi condujo a la separación de la pareja.

La segunda fecha decisiva para Felipe fue la coronación de Isabel II, en 1953, cuando él comenzó su carrera como el consorte que camina dos pasos detrás de su mujer. En 2009 años, el príncipe batió el récord del consorte que más tiempo ha ejercido como tal en la historia de la monarquía británica, habiendo superado a la reina Carlota, esposa de Jorge III.

Tras la coronación, Felipe también tuvo que renunciar a su puesto en la Marina británica, en la que había servido durante la Segunda Guerra Mundial. «Sinceramente, hubiera preferido quedarme en la Marina«, confesó en uno de los momentos más duros según la experta en monarquía Karen Dolby. Sobre todo al comienzo, no le agradaba mantenerse en un discreto segundo plano. «Yo no soy aquí más que una maldita ameba», se quejó presuntamente en cierta ocasión.

Con todo, pese a crisis como los divorcios de tres de sus cuatro hijos o la muerte de la princesa Diana, y los rumores de infidelidad que rondaron en los años 50 y 60, el matrimonio de Felipe e Isabel se consideró ejemplar y en palacio siempre afirmaron que a la reina le seguían brillando los ojos cuando él aparece aún después de 70 años juntos.

«Se la ve con menos tensión, más relajada y feliz«, señalaban los biógrafos. E Isabel II nunca se cansó de repetir el gran apoyo que Felipe significó en su larga vida. «La reina tiene la corona, pero es el príncipe quien lleva los pantalones», sostienen los expertos.

En su tiempo libre, al joven Felipe le gustaba jugar al polo, navegar, montar a caballo y volar, aficiones que dejó después de sobrepasar las nueve décadas. Además, contaba con una notable biblioteca y destacaba su compromiso con el medio ambiente y la juventud.

A los 98 años, la pandemia del coronavirus le obligó a dejar su adorada casita de Wood Farm para confinarse con Isabel en el Castillo de Windsor, unos largos meses de encierro que, según personas del círculo real, ayudaron a reunir a la pareja y redescubrir la felicidad.

Isabel II estaba junto al príncipe Felipe al momento de su muerte en el Castillo de Windsor

El príncipe Felipe de Inglaterra falleció el viernes a los 99 años en su cama, como él lo deseaba, y bajo el mismo techo que su esposa, la reina Isabel II, la mujer con la que compartió más de siete décadas.

El duque de Edimburgo, el consorte más longevo de la monarquía británicad, falleció en su apartamento privado del Castillo de Windsor solo dos meses y un día antes de lo que habría sido su cumpleaños número 100.

Aunque los funcionarios del palacio se negaron a entrar en detalles sobre el fallecimiento del príncipe consorte, se entiende que su frágil condición empeoró durante la noche del jueves y que los médicos advirtieron que estaba “grave”.

Sin embargo, cualquier conversación sobre llevar al anciano duque al hospital fue rápidamente desestimada por la reina Isabel, reportó el diario The Telegraph, porque había querido morir “en su propia cama”. El mismo informe dice que el príncipe murió repentina e inesperadamente, pero “pacíficamente” en compañía de su esposa.

Una fuente del palacio le dijo al periódico: “Pasó la mayor parte de las cuatro semanas que estuvo en el hospital tratando de volver a casa. Operaron su corazón en un intento por darle un poco más de tiempo, tal vez con el cumpleaños número 100 en mente. Pero a él realmente no le importaba eso”. “No hay forma de que hubiera querido morir en el hospital”, agregó.

El anuncio llegó de parte de la reina Isabel, encomendada a unas pocas líneas, conmovedoras y secas, y confiadas a la sobriedad de un mensaje del Palacio de Buckingham:

«Es con profundo pesar que Su Majestad la Reina anuncia la muerte de su amado esposo, su Alteza Real el Príncipe Felipe, Duque de Edimburgo, quien murió pacíficamente esta mañana en el Castillo de Windsor. La Familia Real se une a las personas de todo el mundo que están en de luto por la pérdida».

El príncipe Carlos tuvo tiempo de decir “adiós” a su padre

El príncipe Carlos, de 72 años, fue visto saliendo del castillo de Windsor horas después del anuncio del fallecimiento de su padre.

Una fuente cercana al príncipe de Gales dijo que el heredero del trono se sentía “reconfortado” por el hecho de que él y su padre habían estado en contacto con más regularidad que nunca en las últimas semanas y meses, y que “se habían dicho todo lo que había que decirse”.

“Es un pequeño consuelo hoy que el príncipe Carlos haya tenido un contacto mucho más regular con su padre en las últimas semanas y meses de lo que hubiera estado de otra manera”, dijo una persona del entorno del príncipe de Gales. “Fue el único miembro de la familia que pudo visitarlo en el hospital y estuvo en Windsor tan recientemente como la semana anterior. Hablaron mucho”.

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Adiós al príncipe Felipe: Covid-19 plantea un funeral con máscaras, distanciamiento y sin multitudes

El funeral del príncipe Felipe de Inglaterra podría ser el primero celebrado con distanciamiento social y máscaras faciales para evitar un brote de COVID-19 entre los asistentes. Además, podría tener que reducirse la cantidad de invitados al servicio religioso y las autoridades deberían pedir a la población que contemplen la ceremonia desde sus casas.

A dos meses de cumplir 100 años, el duque de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II, murió «apaciblemente» en el castillo de Windsor, oeste de Londres, el viernes por la mañana. La monarca manifestó su «profunda tristeza» por la pérdida del que fue su esposo durante más de 70 años y y el padre de sus cuatro hijos (Carlos, Ana, Andrés y Eduardo).

El marido de la reina Isabel II, el príncipe Felipe, de 99 años, que había sido hospitalizado recientemente y sometido a una intervención cardíaca con éxito, falleció el viernes, anunció el Palacio de Buckingham.

La sociedad real College of Arms, encargada del protocolo, afirmó que no será un funeral de Estado y que el féretro del príncipe Felipe no sería expuesto al público. Sus restos reposarán en el castillo de Windsor hasta los funerales, “conforme a la costumbre y a los deseos de su Alteza Real”, informó la organización heráldica. El palacio de Buckingham declaró, en tanto, que la reina “supervisa” la organización del funeral.

Con el Reino Unido aún bajo confinamiento por la pandemia de coronaviris, a pesar de que algunas reglas se relajaron el lunes, los elementos públicos del funeral no se llevarán a cabo. Las reglas actuales sobre los funerales en Inglaterra indican que solo pueden asistir un máximo de 30 personas a los servicios religiosos y deberían distanciarse socialmente si no viven juntas o comparten una “burbuja”.

Se espera que el sencillo evento se lleve a cabo en la Capilla de San Jorge, en el Castillo de Windsor, y será televisado, pero se dice que los organizadores están desesperados por evitar cualquier cosa que pueda atraer reuniones masivas. La reina Isabel II, sus cuatro hijos, nietos y otros parientes, por lo tanto, podrían tener que cubrirse boca y nariz y permanecer a dos metros de distancia uno del otro si no viven en el mismo hogar.

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Video: cañonazos en todo el Reino Unido en honor al príncipe Felipe

Las salvas de homenaje al príncipe Felipe se oyeron este sábado 10 de abril al mediodía en todo el Reino Unido, un día después de la muerte del marido de la reina Isabel II a los 99 años.

Desde la Torre de Londres, a orillas del Támesis, los castillos de Edimburgo, Belfast, Gibraltar o los barcos de la Royal Navy, donde sirvió durante la Segunda Guerra Mundial, el sonido de los cañones resonó a las 12 -hora local- para la primera de las 41 salvas previstas.

A dos meses de cumplir 100 años, el duque de Edimburgo murió «apaciblemente» en el castillo de Windsor, oeste de Londres, el viernes por la mañana. La reina manifestó su «profunda tristeza» por la pérdida del que fue su esposo durante más de 70 años y y el padre de sus cuatro hijos.

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Así fue como la madre del príncipe Felipe salvó a una familia judía del Holocausto

Mujer profundamente religiosa, la princesa Alicia de Grecia, madre del fallecido duque de Edimburgo, fue reconocida formalmente por el Estado de Israel por su valentía al albergar a una madre judía y algunos de sus hijos en la II Guerra Mundial.

«Durante mucho tiempo me inspiré en las acciones desinteresadas de mi querida abuela, la princesa Alicia de Grecia, quien en 1943 en la Atenas ocupada por los nazis, salvó a una familia judía llevándolas a su casa y escondiéndolas”, dijo el príncipe Carlos de Inglaterra en el 5ª Foro Mundial del Holocausto celebrado en el centro conmemorativo del Holocausto Yad Vashem de la ciudad de Jerusalén.

A cientos de metros de ese sitio, se encuentra la tumba de su abuela, en el Monte de los Olivos: “Ella tiene un árbol plantado a su nombre aquí en Yad Vashem y se cuenta como uno de los Justos entre las Naciones, un hecho que nos da a mí y a mi familia un orgullo inmenso”, aseguró el príncipe de Gales en la semana en que se cumplen 75 años desde la liberación del mayor campo de concentración del nazismo, el de Auschwitz-Birkenau.

La princesa Alicia de Battenberg nació en el seno de la realeza y murió pobre. Nacida en 1887, fue una de las bisnietas alemanas de la reina Victoria de Inglaterra.

Sorda desde su nacimiento y muy hermosa en su juventud, Alicia se casó con el príncipe Andrés de Grecia en 1903 y tuvo cinco hijos, cuatro princesas (Margarita, Cecilia, Sofía y Teodora) y el príncipe Felipe, el futuro duque de Edimburgo y consorte de la reina Isabel II.

La familia fue llevada al exilio en dos ocasiones en una Grecia que no lograba estabilizarse políticamente, y se vio obligada a pedir asistencia económica a sus parientes europeos debido a la crisis que atravesaban.

Tras ser abandonada por su marido, Alicia fue diagnosticada con esquizofrenia paranoide y pasó un tiempo en un sanatorio después de sufrir una crisis nerviosa. Sigmund Freud fue consultado sobre la salud mental de las princesas, y concluyó que sus delirios fueron el resultado de «frustración sexual». En su libro de memorias «Bubbikins» (el apodo de su hijo), la princesa hace referencia al psicólogo, diciendo: «No era un hombre amable. Estuve allí por poco más de dos años y logré escapar».

Su gran secreto

Después de escapar del asilo, la princesa llevó una existencia nómada y monástica, dejando de tener contacto con su familia durante años. En 1928 se convirtió después en una monja ortodoxa griega mientras vivía en Francia, y regresó a Atenas sola en 1940, viviendo en la residencia de tres pisos de su cuñado.

Durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó con la Cruz Roja de Suecia y Suiza para ayudar a los necesitados. Más tarde fundó una orden de monjas conocidas como la Hermandad Cristiana de María y Marta. Gran parte de su dedicación a la fe nació después del gravísimo accidente de avión que le costó la vida a su hija Cecilia, en 1937.

Cuando los nazis entraron en Atenas en 1943, la Hermana Alicia albergó a tres miembros de la familia Cohen. El padre de la familia, el ex parlamentario Haim Cohen, había estado cerca de la familia real hasta que falleció ese año. La princesa Alice no conocía a la esposa de Cohen, Rachel, ni a su hija, Tilde, pero de todos modos los escondió en su residencia ateniense, y más tarde también albergó al hijo de Rachel, Michael.

Yad Vashem dice que la princesa visitaba regularmente a la familia y quería aprender más sobre su fe judía. Muchas veces Alicia no comía los alimentos que el régimen daba a cuentagotas para poder alimentar a los Cohen. En un momento, cuando oficiales de la Gestapo llegaron a la casa para interrogarla, la princesa usó su sordera para evitar responder a sus preguntas.

La propia familia de la princesa Alicia luchó en ambos lados de la Segunda Guerra Mundial. Mientras el joven príncipe Felipe sirvió en la Marina Real Británica, sus tres yernos reales alemanes fueron partidarios de Adolfo Hitler y ocuparon puestos en la jerarquía nazi, que mató a seis millones de judíos. Muchos años después, el príncipe Felipe dijo que no había sabido de la existencia de la familia Cohen sino hasta mucho tiempo después del fallecimiento de su madre.

Sepultada en Jerusalén

“Era casi sorda de piedra y, por lo tanto, algo remota, bastante franca y bastante austera”, dijo el historiador británico Hugo Vickers, autor de una biografía de Alicia.“Fue una santa y, de hecho, era una filántropa. Ella fundó una hermandad de enfermería, escondió a una familia judía durante la guerra y regaló todo lo que poseía”.

“El príncipe Felipe lo adoraba, y él era bueno con ella”, relató Vickers. “A diferencia de lo que dice la serie The Crown, él había estado tratando de que ella viniera a vivir con ellos en Londres durante años. Solo cuando su hija Sofía le dijo que la invitación venía de parte de la reina, ella accedió de inmediato a venir”.

En 1967, después del golpe militar que destronó a la monarquía en Grecia, Alicia voló a Londres por pedido de su nuera, Isabel II, quien la alojó en el Palacio de Buckingham, donde se recluyó. Hugo Vicker recuerda: “Al final de su vida, el público en general apenas recordaba que estaba viva y desconocía en gran medida que estaba en el Palacio de Buckingham”.

Dos años después murió allí y, siguiendo su deseo, su cuerpo fue llevado a la Iglesia ortodoxa rusa de Santa María Magdalena, cuyas cúpulas de cebolla dorada se elevan desde el Monte de los Olivos, a las afueras de la Ciudad Vieja de Jerusalén. Cerca suyo están las tumba de su tía, la gran duquesa Elisabeth de Rusia, quien también había dedicado su vida a la caridad, fue ejecutada por los bolcheviques en 1918 y fue canonizada como una santa ortodoxa rusa.

Ana de Inglaterra, tras la muerte de su padre: “Sin él, la vida sería completamente diferente”

En una entrevista grabada para su transmisión después de la muerte del duque de Edimburgo, la princesa Ana y el príncipe Eduardo de Inglaterra reflexionaron sobre su relación con su padre y evocaron la dramática infancia “nómada” que tuvo que transitar.

Era prácticamente un refugiado en esta etapa porque no tenía a dónde ir, literalmente”, dijo la princesa británica en la entrevista emitida por la cadena ITV después de la muerte del príncipe Felipe.

Nacido en Corfú, en 1921, como hijo de Andrés de Grecia y Alicia de Battenberg, la primera visita del niño Felipe a Gran Bretaña sucedió cuando era poco más que un recién nacido, para los funerales de su abuelo materno, Louis Mountbatten, primer marqués de Milford-Haven.

El pequeño Felipe y su madre volvieron poco después a Grecia, donde el tío del niño, el rey Constantino I, comandaba las Fuerzas Armadas griegas en la fracasada guerra contra Turquía que llevó a un colosal intercambio de poblaciones entre las dos naciones (evento conocido en Grecia como «la catástrofe»).

Considerado el responsable del colapso helénico, Constantino fue obligado a abdicar en 1922: una junta militar procesó y condenó a muerte a diversos oficiales que llevaron al país a la derrota. Y fue así que Andrés (que había comandado una división fue arrestado), su esposa y sus cinco hijos fueron expulsados de Grecia.

“Debe haber sido realmente bastante difícil porque era mucho más joven que su hermanas”, rememoró Ana. “La figura paterna era muy intermitente y luego se fue y su madre luchó en esa etapa, por lo que tenía amigos en otros lugares que lo acogieron durante las vacaciones”.

Tanto la princesa Ana como el príncipe Eduardo reflexionaron sobre la compasión de su padre y la relación amorosa que compartía con la reina: “Mis padres se han apoyado mutuamente durante todos esos años y todos esos eventos y todas esas giras y eventos en el extranjero”, dijo el príncipe.

Tener a alguien en quien confiar y sonreír sobre cosas que quizás no podrías en público. Poder compartir eso es inmensamente importante”, reflexionó el conde de Sussex.

La princesa Ana agregó: “Sin él, la vida sería completamente diferente. Pero desde la perspectiva de la sociedad, pudo mantenerse al día con el tipo de cambios tecnológicos que tienen tal impacto … pero sobre todo que no se trata de la tecnología, se trata de las personas”.

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Asistir o no al funeral de su abuelo, el dilema del príncipe Harry de Inglaterra

El príncipe Harry de Inglaterra se encuentra en el medio de un dilema y debe decidir si reunirse con la familia real para el funeral de su abuelo, el príncipe Felipe, y quizás dejar a su esposa Meghan Markle en California o, bien, quedarse a su lado y no aparecer por Londres.

Los planes del segundo hijo de Carlos y Diana aún son inciertos -la noticia llegó a los Sussex en la noche de California- pero para los medios de prensa no hay duda.

“Estaba muy cerca de su abuelo, las relaciones tensas son con los otros Windsor”, dijo una fuente real al New York Post, evocando la brecha creada por los dos rebeldes que «huyeron» a Estados Unidos y que culminó con la impactante entrevista con Oprah Winfrey, cuando Meghan acusó a la familia de su esposo de racismo.

De parte de los duques de Sussex no llegó ninguna confirmación sobre la asistencia al funeral. “El hará lo que pueda para ir, especialmente para estar cerca de su abuela en estos días terribles”, dijo otra fuente real al Daily Mail.

En cuanto a Meghan, duquesa de Sussex, esperaría la opinión del médico: incluso sin COVID-19, un vuelo de 12 horas desde Los Ángeles a Londres podría estar contraindicado para una mujer embarazada.

Los duques de Sussex dejaron Inglaterra en marzo de 2020, pero se suponía que Harry regresaría a mediados de junio para las celebraciones oficiales del 95 cumpleaños de su abuela (la ceremonia conocida como «Trooping the Color«), el centenario de su abuelo y en julio, cuando debería inaugurar una estatua de su madre, Diana, en compañía de su hermano, Guillermo.

El canal estadounidense Fox, que siempre ha tenido una postura crítica hacia Meghan, atribuyó al príncipe Felipe un enojo por las declaraciones hechas a Oprah Winfrey. “Dicen que se enfureció. Estaba tratando de recuperarse y esta baldosa se golpeó en la cabeza” insinuó el presentador del programa «Fox and Friends«, Brian Kilmeade.

En realidad, según lo que el príncipe Harry dijo en varias ocasiones, las relaciones con el patriarca de la Familia Real nunca se habían roto: Felipe fue uno de los primeros miembros de la familia en dar la bienvenida al pequeño Archie, e incluso después de la «huída» de la pareja había hablado a menudo por Zoom con su nieto y su esposa, quién había puesto una condición a la entrevista con Oprah: si la salud del príncipe se hubiera deteriorado, la CBS no debía transmitido.

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Biden, Trump, Obama y Bush rindieron tributo al príncipe Felipe de Inglaterra

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y sus antecesores Donald Trump, Barack Obama y George Bush Jr. Homenajearon este viernes al fallecido príncipe Felipe de Inglaterra por su dedicado servicio público.

En declaraciones a periodistas en la Casa Blanca, el presidente Biden dijo que él y su esposa , la primera dama Jill Biden, enviaron condolencias a la reina Isabel II: “Era un gran tipo”, dijo Biden, elogiando los servicios que el príncipe había prestado a Gran Bretaña y la Commonwealth, y recordando su “valentía” en la Segunda Guerra Mundial.

Biden señaló que el impacto de las décadas que dedicó al servicio público el consorte muerto este viernes a los 99 años “es evidente en las nobles causas que apoyó”. “Su legado va a vivir no sólo a través de su familia sino en todas las iniciativas benéficas que impulsó”, dijo el mandatario.

Biden destacó además las labores de caridad del príncipe Felipe, a quien definió como un “campeón del medio ambiente”. “Creo que lo van a extrañar, particularmente en el Reino Unido. Noventa y nueve años y nunca se detuvo”, dijo Biden.

“Desde su servicio durante la Segunda Guerra Mundial, pasando por los 73 años que estuvo junto a la reina y toda su vida ante la opinión pública, el príncipe Felipe se dedicó con gusto al pueblo del Reino Unido, al Commonwealth y a su familia”, había dicho más temprano en un comunicado.

El expresidente Donald Trump dijo, por su parte, que la muerte del príncipe Felipe era una pérdida “insustituible” para el Reino Unido: “El mundo está de luto por el fallecimiento del príncipe Felipe, un hombre que encarnaba el alma noble y el espíritu orgulloso del Reino Unido y la Commonwealth”, dijo Trump en un comunicado.

Se trata de una pérdida insustituible para Reino Unido y para todos los que aprecian nuestra civilización”, dijo. “El príncipe Felipe definía la dignidad y la gracia británica. Personificaba la tranquila reserva, la severa fortaleza y la inquebrantable integridad del Reino Unido”, añadió.

En Facebook, el expresidente Barack Obama elogió a Felipe como alguien que asumió con abnegación su labor de esposo de la reina: “Al lado de la reina o siguiendo los dos pasos habituales detrás, el príncipe Felipe mostró al mundo lo que significa ser un marido solidario de una mujer poderosa”, señaló.

Recordando el primer encuentro de él y su esposa Michelle Obama con la pareja real británica, dijo que Felipe “en particular fue amable y cálido, con un ingenio agudo y un buen humor infalible”. “Le echaremos mucho de menos», escribió Obama.

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Video: así fue como la BBC comunicó la noticia de la muerte del príncipe Felipe

La presentadora de la BBC Martine Croxall lució visiblemente emocionada al momento en que dio la noticia de la muerte del príncipe Felipe de Inglaterra, a los 99 años, este viernes 9 de abril.

Estás viendo BBC News. Acabamos de recibir una declaración del Palacio de Buckingham confirmando que el duque de Edimburgo ha muerto”, dijo la presentadora en vivo antes de leer la declaración oficial del palacio de Buckingham.

Croxall leyó la declaración dos veces mientras se reproducían imágenes de archivo del príncipe Felipe, siguiendo un protocolo estricto que la BBC y la agencia Press Association (PA) ponen en marcha para comunicar la muerte de miembros de alto rango de la familia real.

Los espectadores elogiaron a Croxall por su manejo profesional del anuncio, dijo el diario The Telegraph. “Gracias por la forma en que manejaste eso, absolutamente perfecto, obviamente emocional pero profesional y con un tono perfecto”, escribió uno de los televidentes.

Los espectadores también notaron que Croxall hizo un rápido cambio de atuendo a mitad del anuncio, cambiando su blusa burdeos por un atuendo negro y quitándose las joyas por respeto al esposo de la reina Isabel II.

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“Lo extrañaremos mucho”: Meghan Markle y Harry tras la muerte del príncipe Felipe

El príncipe Harry de Inglaterra y su esposa, Meghan Markle, publicaron un breve homenaje al príncipe Felipe tras la noticia de su muerte a los 99 años.

En una publicación en su sitio web Archwell, el duque y la duquesa de Sussex rindieron homenaje a su abuelo con el mensaje de dos líneas: “Gracias por sus servicios… Lo extrañaremos mucho”.

El regreso del príncipe Harry al Reino Unido para el funeral de su abuelo será un momento crucial para una Familia Real, que todavía está sufriendo los efectos de su entrevista con la presentadora de TV Oprah Winfrey el 7 de marzo.

Harry, duque de Sussex, asistirá al funeral en la Capilla de San Jorge, Windsor, probablemente la próxima semana, pero aún no se sabe si Meghan Markle, que está embarazada, lo acompañará.

Es probable que Harry haga el viaje a Londres en un jet privado desde su casa cerca de Los Ángeles y se entiende que se le puede permitir usar una exención diplomática para renunciar a las reglas normales de cuarentena de Covid que se aplican a los vuelos desde los EEUU.

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Adiós al príncipe Felipe: la familia real pidió a los ciudadanos respetar las medidas contra el Covid-19

El Gobierno de Reino Unido solicitó a la ciudadanía que no acuda a depositar ofrendas de homenaje al príncipe Felipe, fallecido a los 99 años, ante edificios oficiales como el Palacio de Buckingham, después de que la zona se haya convertido en centro de tributos.

La Casa Real divulgó inicialmente un comunicado que exhibió físicamente a las puertas de la residencia oficial de Isabel II, pero se vio obligada a retirarlo para evitar aglomeraciones, desaconsejadas en plena pandemia de COVID-19.

La Policía ha solicitado inicialmente a la población que guarde la distancia social, recomendando al menos dos metros entre grupo, pero un portavoz del Gobierno directamente pidió a la ciudadanía que no se acerque a depositar flores junto a los distintos palacios.

«Aunque es un momento extraordinariamente difícil para muchos, pedimos a la población que no se reúna ante residencias reales y siga las recomendaciones de salud pública, especialmente para evitar reunirse en grupos grandes y minimizar los viajes», dijo el portavoz, según la BBC.

Está por ver también como se aplicarán las medidas adoptadas por la pandemia en los actos oficiales de homenaje y en el funeral del príncipe Felipe, para el que aún no hay fecha. La normativa británica limita actualmente la asistencia a funerales a un máximo de 30 personas.

En plena pandemia, y cuando el Reino Unido aún no ha levantado la mayoría de restricciones de su tercer confinamiento, la policía patrullaba la zona recordando las normas de distanciamiento social.  Las restricciones impuestas contra el covid-19, que el país prevé ir suprimiendo muy paulatinamente gracias a la mejora de la situación sanitaria, explican sin duda una afluencia de público menor de los esperado. 

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Los fallidos más famosos del príncipe Felipe, duque de Edimburgo

Rudo, grosero, franco y dueño de un sentido del humor negro, a muchos les sorprendían sus comentarios directos sobre el aspecto de algunas personas o su trasfondo cultural.

Muchos llegaron a apreciar las controvertidas salidas de tono irónicas del príncipe Felipe, duque de Edimburgo, con las que el esposo de la reina Isabel II de Inglaterra se empeñó a relativizar momentos de aparente solemnidad durante los últimos 70 años.

A otros les sorprendían sus comentarios directos sobre el aspecto de algunas personas o su trasfondo cultural, que, en su opinión, reflejan en el mejor de los casos un sentido del humor anticuado e ignorancia y en el peor de los casos intolerancia o falta de sensibilidad.

Algunas de los fallidos del príncipe, fallecido a los 99 años, dieron origen a titulares en diarios y a quejas que obligaron al Palacio de Buckingham en varias ocasiones a presentar disculpas o explicaciones de forma pública.

He aquí algunos de los más sonados gafes del príncipe Felipe:

«¿Cómo consigue que los nativos se mantengan sobrios el tiempo necesario para pasar la prueba?» (palabras dirigidas al profesor de una autoescuela en Escocia en 1995).

– «Si ustedes siguen aquí mucho tiempo más, van a acabar con los ojos rasgados» (hablando con estudiantes británicos durante una visita de Estado a China en 1986).

«Parece que usted ya está listo para ir a la cama» (sobre la vestimenta tradicional del presidente nigeriano Olusegun Obasanjo en 2003).

– «Usted no puede llevar mucho tiempo aquí porque todavía no tiene barriga» (hablando a un ciudadano británico en Hungría en 1993).

«¿Todavía se tiran ustedes lanzas los unos a los otros?» (hablando a un empresario aborigen de Australia en 2002).

«Reichskanzler» (usando el título de Adolf Hitler al dirigirse al canciller alemán Helmut Kohl en 1997).

– Cuando conoció a la joven afgana Malala Yousafzai, quien sobrevivió a un intento de asesinato por parte de los talibanes después de hacer campaña por el derecho de las niñas a ir a la escuela sin miedo, él le comentó: «Aquí los niños van a la escuela porque sus padres no los quieren en la casa».

“Estás demasiado gordo para ser astronauta» (hablando a un niño de 13 años que decía que su sueño era viajar al espacio, en 2001).

«¿Entonces conseguiste que no te comieran?» (durante una visita a Australia en 1998 hablando a un estudiante que acababa de regresar de un recorrido a pie en Papua Nueva Guinea).

«Hay muchos parientes tuyos aquí esta noche» (dirigiéndose al empresario Atul Patel -un apellido común en la India- después de mirar su placa de identificación durante una recepción de indios británicos en 2009).

«¿Usted trabaja en un club de striptease?» (dirigiéndose a una cadete de la Marina que dijo que también trabajaba a tiempo parcial en un club nocturno, en 2010).

– Felipe nunca ocultó sus pensamientos sobre la superpoblación, que considera un grave problema para el Planeta. Por eso en 1988 causó sensación al comentar con ironía: “En el caso de que me reencarne, me gustaría volver como un virus mortal, para contribuir con algo a resolver la sobrepoblación”.

«¿A cuántas personas ha atropellado usted esta mañana con esta cosa?” (dirigiéndose a un ciudadano británico de 60 años que se movía con una silla de ruedas eléctrica debido a una minusvalía, en 2012).

«La mayor parte de ustedes descienden de piratas, ¿no?» (a los habitantes de las islas Caimán, en 1994).

«Es un placer estar en un país que no es gobernado por su pueblo» (al dictador paraguayo Alfredo Stroessner en 1963).

«¿Están seguros de que quieren seguir adelante con esto?» (durante la ceremonia de independencia de Kenia, en 1963, cuando estaba a punto de arriarse la bandera británica).

– En 2017, de camino hacia la iglesia, se detuvo a saludar a los fieles y notó a un hombre con una tupida barca y preguntó a sus guardaespaldas: «¿Es un terrorista?». Según uno de los presentes, el duque lo dijo en voz baja pero «sabía que lo escuchaban».

Margarita de Rumania evocó la “figura paterna” del príncipe Felipe de Inglaterra

En un mensaje publicado en su sitio web, la jefa de la casa real de Rumania, la princesa Margarita, recordó la “figura paternal” del príncipe Felipe de Inglaterra, quien era primo de su fallecido padre el rey Miguel.

El príncipe Felipe, esposo de la reina Isabel II, murió este viernes 9 de abril en el Castillo de Windsor a la edad de 99 años y nació el mismo año que el rey Miguel, último monarca rumano.

La nota de la princesa Margarita recuerda: “El príncipe Felipe y el rey Miguel, nacidos el mismo año, eran primos y mantuvieron una amistad de por vida (…) El príncipe Felipe, junto con la reina Isabel, siempre estuvo presente en la vida de la familia real rumana”.

Felipe de Grecia y Dinamarca nació en junio de 1921, como hijo del príncipe Andrés de Grecia. Meses después, en octubre, nació Miguel como hijo de Carol de Rumania y la princesa griega Elena, prima hermana de Felipe. Los dos niños compartieron varias temporadas vacacionales durante las épocas de mayores dramas familiares.

Después de la desaparición del rey Miguel, para Su Majestad Margarita, el duque de Edimburgo era una figura paterna”, dice el comunicado de la casa real rumana.

“Todas las generaciones de las familias reales rumanas y británicas han sido cercanas, pero para la generación actual, la reina Isabel II y el príncipe Felipe siguen siendo modelos espirituales, fuentes fundamentales de inspiración”, dijo la princesa.

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