Los duques de Sussex reconocen que no se casaron en secreto, como habían confesado a Oprah Winfrey


El arzobispo de Canterbury no casó en secreto al príncipe Harry de Inglaterra y la actriz Meghan Markle, según han admitido dos semanas después de haber confesado a Oprah Winfrey que habían “intercambiado votos en privado” antes de la boda real de 2018.

Sabes, tres días antes de nuestra boda, nos casamos. Nadie lo sabe”, dijo la duquesa de Sussex en la entrevista de la CBS transmitida el 7 de marzo.

Los británicos se mostraron furiosos cuando se cuestionaron por qué fue necesaria la boda de US$ 44 millones financiada por los contribuyentes en el Castillo de Windsor en mayo de 2018 si, de hecho, se habían casado secretamente tres días antes.

La entrevista concedida en la televisión estadounidense por Meghan Markle y su marido, el príncipe Harry, nieto de Isabel II, cayó como una bomba en el Reino Unido por sus duras acusaciones a la monarquía.

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Un portavoz de Harry y Meghan, duques de Sussex, confirmó al periódico británico The Sun que la ceremonia privada no fue de matrimonio después de que la Oficina de Registro General reveló el certificado de matrimonio de la pareja por primera vez.

El documento demostró que se casaron el 19 de mayo de 2018 en la fastuosa ceremonia en el Castillo de Windsor a la que asistieron la reina Isabel II, el príncipe Felipe, la familia real y estrellas de Hollywood.

El funcionario que redactó la licencia matrimonial dijo que la duquesa de Sussex está “obviamente confundida” y “claramente mal informada” sobre la boda.

Stephen Borton, ex secretario jefe de la Oficina de la Facultad, le dijo al Sun: “No se casaron tres días antes frente al Arzobispo de Canterbury. La licencia especial que ayudé a redactar les permitió casarse en la capilla de San Jorge en Windsor y lo que sucedió allí el 19 de mayo de 2018 y fue visto por millones en todo el mundo fue la boda oficial reconocida por la Iglesia de Inglaterra y la ley”.

La entrevista concedida en la televisión estadounidense por Meghan Markle y su marido, el príncipe Harry, nieto de Isabel II, cayó como una bomba en el Reino Unido por sus duras acusaciones a la monarquía.

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“Lo que sospecho que hicieron fue intercambiar algunos votos simples que tal vez ellos mismos habían escrito, y que está de moda, y dijeron eso frente al arzobispo, o, más probablemente, fue un simple ensayo”, afirmó Borton, quien agregó que los duques de Sussex no podrían haberse casado en los terrenos de Nottingham Cottage porque no es un lugar autorizado.

Borton señaló además que no hubo suficientes testigos para que sea una ceremonia válida y explicó: “Para que se casaran, se redactó una licencia especial y se registró la redacción de Su Majestad la Reina que autorizaba la boda y el lugar oficial”. La tarifa de US$ 445 que normalmente se paga para que las parejas tengan una licencia especial no se aplicó por ser miembros de la realeza.

El certificado de boda confirmó que la ceremonia tuvo lugar en una sala lateral de la Capilla de San Jorge, en el Castillo de Windsor y a 30 kms de Londres, con los testigos registrados como el príncipe Carlos y la madre de Meghan, Doria Ragland.